- Artística faena del de la Puebla del Río / Gerardo Rivera luce en su confirmación
JG / Tauropasión
Fotos: Mónica Jiménez Sequeiros
Domingo 11 de Diciembre de 2016.- El español Morante de la Puebla” destapó el frasco de las esencias ayer en la Plaza México, con el segundo de su lote al que le cuajó una faena de gran arte, parsimonia, temple y pinturería en la que dejó constancia de la genialidad que atesora y al que le cortó dos orejas.
El público, que registró la mejor entrada de la temporada sin ser la que podría esperarse de un cartel de postín como el de ayer, se le entregó sin cortapisas al sevillano, quien con el capote destacó en aterciopelados lances que hacían presagiar la faena grande.
Inició su faena muleteril caminándole de forma cadenciosa a ‘Peregrino’ al que llevó de las tablas a los medios con pases de trinchera, de la firma, un cambio de mano por delante y un quiquiriquí de ensueño.
Siguieron dos tandas por la derecha de mano baja y la figura erguida. A ese mismo nivel de arte, clase y calidad toreó por naturales.
Continuó su exposición taurina por el pitón diestro con lances a media altura plenos de ritmo y buen gusto. Una faena sublime sin duda. Dos molinetes abelmontados con la muleta en la mano izquierda que dieron origen a otra tanda brillante de naturales.
Se tiró a matar con decisión y cobró un espadazo hasta la empuñadura. El juez, don Jesús Morales, otorgó merecidamente las dos orejas, aunque hubo nutrida petición de rabo.
José María Manzanares en su primero escuchó palmas. En el quinto de la tarde, el alicantino firmó un trasteo cerebral, no exento de un susto sin graves consecuencias. Su esfuerzo se vio recompensado con una salida al tercio.
Confirmó la alternativa el valiente tlaxcalteca Gerardo Rivera, quien con gran decisión recibió a portagayola a sus dos toros. El primero de su lote lo prendió de fea manera afortunadamente sin herirlo. Lució el torero de Apizaco quien escuchó fuertes palmas en sus dos toros.
Se lidiaron toros de Teófilo Gómez, tres buenos, el cuarto con arrastre lento. Dos regulares y uno complicado.














