- Zapata y Flores cortan oreja; Angelino ovacionado; realizan procesión en el ruedo como es tradicional
JG / Tauropasión
Foto: Sergio Espinoza
Lunes 14 de agosto de 2017.- En una noche de claroscuros, se llevó a cabo la tradicional “Corrida de las Luces” en la Plaza de Toros La Taurina, Fernando de los Reyes “El Callao” de Huamantla, donde Uriel Moreno “El Zapata” y Sergio Flores cortaron oreja, mientras que Angelino fue ovacionado en los medios.
Al inicio encabezados por el presbítero Ranulfo Rojas Bretón, se realizó la tradicional ceremonia de procesión en el ruedo con la Virgen de la Caridad escoltada por los toreros, sus cuadrillas, el ganadero de Piedras Negras, Marco Antonio González Villa y la reina de la feria, Aida I, con la luz apagada e iluminados por pequeñas velas que portaban los aficionados y los toreros, todo a la voz de una huamantleca que interpretó el Ave María.
Ficha del festejo:
Se lidiaron 6 Toros de Piedras Negras bien presentados y de juego desigual destacando 2o y 3o, el 6o no quiso acudir a los caballos y fue cambiado por uno de Los Encinos que fue justo de presentación y sin calidad.
Uriel Moreno “El Zapata”: Oreja / Al tercio
José Luis Angelino: Silencio / Ovacionado en los medios, tras aviso
Sergio Flores: Oreja / Silencio
Incidencias: El sexto de la noche que correspondía a Sergio Flores, no acudió a los caballos y fue prácticamente perseguido por los picadores de la cuadrilla de Flores, sin suerte alguna, por lo que el juez de plaza, Miguel Ángel Arroyo, lo devolvió a los corrales y fue sustituido por un astado de Los Encinos. Antes del inicio del festejo posterior a la procesión con la Virgen, el Inspector Autoridad de Plaza, José Ortega “Blondi” de León, Guanajuato, tuvo un altercado con los ganaderos, Marco González de Piedras Negras; Antonio de Haro (que lidiaba en esta corrida), de De Haro (que lidia en la última de feria, la de Huamantlada; Javier Iturbe de Magdalena González, Carlos Castañeda, y el empresario Marco Castilla y fueron sacados del burladero de ganaderos en forma poco cordial, lo que no había sucedido en alguna plaza en Tlaxcala y el ganadero de Piedras Negras determino subir a las barreras y ver la corrida, junto con los demás ganaderos y sus familias.








