JG / Tauropasión
Fotos: TP.com
Lunes 22 de Agosto de 2016.- Tarde del 15 de agosto de 1954, por las calles de Huamantla se corrida el primer encierro llamado Pamplonada Estilo Huamantla, seis bureles con cabestros, llegaban a la plaza de toros La Taurina, para ser lidiados por la tarde. Don Raúl González, Eduardo Bretón, Gonzalo Macías, y Miguel Corona entre otros, jóvenes, dieron impulso a esta fiesta que en este año cumple 62 ediciones.
En su paso por los años, este encierro como se pensó y se trajo la idea de España, de Pamplona, por parte de Raúl González, fue cambiando de forma, ya que los matadores en turno no querían lidiar los toros tras correrse en las calles y dio paso a lo que hoy conocemos como la Huamantlada.
Tras el correr del tiempo, “La Huamantlada” que actualmente se hace en 17 calles y siete circuitos, donde se sueltan poco más de 24 toros, ha pasado de ser una fiesta taurina, a una gran cantina, donde el principal atractivo dejo de ser el toro y paso a ser el alcohol.
Con una falta evidente de organización y de regulación por parte de las autoridades municipales en turno, este encierro callejero, representa una gran derrama económica y turismo, pero en torno al alcohol y no a la fiesta de los toros.
Tan solo en la reciente edición de este 2016 celebrada el pasado sábado 20 de agosto, fueron 16 heridos de los cuales una persona de 38 años de edad se mantiene grave por trauma craneoencefálico severo por cornada en el cuello.
Sin embargo, a pesar de los llamados que instancias como el Gobierno del Estado a través del Instituto Tlaxcalteca de Desarrollo Taurino han hecho para que se regule y evite en lo posible la venta de alcohol en el circuito de Huamantlada, lo que evitaría alto número de lesionados y las riñas con saldos graves que en años anteriores se ha dado.
Esto no ha sido posible y desde unas horas antes de la Huamantlada, en la llamada noche de burladeros, el alcohol comienza a circular desde la gente que construye sus burladeros, muchos de ellos improvisados si aparente seguridad, hasta la distribución gratuita de alcohol y pulque por parte de contingentes de participantes y patrocinadores de la feria en el desfile conmemorativo.
En “La Noche de Burladeros”, también se perdió, la esencia de corte eminentemente taurino, con la participación de contingentes que distan de este tema en sus vestuarios y carros alegóricos.
Lo sucedido en este 2016, donde empezó el festejo una hora y media después de lo programado por falta de organización y coordinación del comité organizador, con personal que atendió el tema de Huamantlada sin experiencia, sin la participación de peñas taurinas como en otros años se ha hecho.
Legislar en el tema de Huamantlada, regular la venta de bebida, uniformar burladeros y gradas con mayor seguridad, reducir el número de toros, entre otros aspectos se han puesto sobre la mesa de la discusión, que incluso ganaderos como Don marco A. González Villa de Piedras Negras, cuyo padre trajo esta idea a Tlaxcala, consideran se ha convertido en una fiesta sin control o lo que algunos llaman, una pachanga.
Se espera que autoridades electas a nivel estatal y municipal en Huamantla, pongan el dedo en la llaga, se modifiquen patrones y se regula una de las actividades de mayor derrama económica y turismo que han en el Estado y en el país.











