- Esta ganadería asentada en Atlangatepec, Tlaxcala, es ahora dirigida por mujeres
JG / Tauropasión
Foto: Sergio Espinoza – TP.Com
La belleza del campo bravo tlaxcalteca que se enmarca con la laguna de Atlangatepec, es el lugar donde la se asienta la casa ganadera de José Rodríguez, cuya propietaria, Doña Evelia Luna viuda de Rodríguez, forja el trabajo diario acompañada de sus hijas Reina, Evelia y sus nietos.
El Rancho San José de los Rodríguez, ubicado en el Atlangatepec, Tlaxcala, colinda con la laguna de este lugar y, cuando sube el nivel de la presa, tiene una bella panorámica. Frente a él hay un pequeño cerro que se convierte en un islote y las reses, para alimentarse, cruzan a nado en un verdadero espectáculo poco común en el campo bravo mexicano.
Bajo la divisa Verde bandera, oro y rojo, la ganadería de José Rodríguez, se fundó en 1981 por Don José Rodríguez Arroyo con 65 vacas de Zacatepec, Olivares y La Laguna, así como 3 sementales procedentes de Las Huertas, Piedras Negras y De Haro.
Posteriormente agregó 10 vacas de La Laguna y 2 sementales, uno de Las Huertas y otro de Piedras Negras.
Lidió por primera vez el 9 de septiembre de 1990, en Tenapulco, Puebla: dos novillos de Zotoluca y dos de José Rodríguez, uno de los cuales fue desorejado por Hugo Rodríguez, hijo del ganadero, en una tarde que alternó con Ismael Pineda, Víctor Hugo Camacho y Alejandro Ferrer.
Al fallecer don José Rodríguez, legó la ganadería a su esposa, Doña Evelia, quien quien se ha hecho cargo de ella, apoyada por todas sus hijas y ahora sus nietas, que heredaron del padre la afición, el cariño por el toro bravo y la tradición.
Doña Evelia acompañado de su hija Reina y su nieta Daniela, nos comenta en la tranquilidad de un espacio lleno de recuerdo y añoranzas, que tras fallecer su esposo y luego sus hijos varones, las puras mujeres que son extraordinarias jinetes, son las que ahora manejan el ganado con gran habilidad y que le apoyan en las labores camperas, apoyadas por su caporal José Méndez Rodríguez.
Las tientas se hacen a campo abierto, teniendo como fondo la laguna, que hacen de esta actividad algo espectacular y pocas veces visto en el campo bravo del país.











