Daniela Díaz de León
Fotos: Mónica Jiménez Sequeiros
Domingo 18 de Septiembre de 2016.- Cinco de la tarde y la afición ya estaba presente en la segunda novillada de La Plaza México, donde hicieron el paseíllo los novilleros Camilo Hurtado (Colombia), Ricardo de Santiago (México), Baptise Cissé (Francia) y Gabriel Ibelles (México), quienes buscaban alcanzar la gloria en esta oportunidad para demostrar el porqué están presentes en la plaza más grande del mundo, enfrentándose a novillos de la ganadería jalisciense, San Lucas.
“Cachondo” fue el primero de la tarde, que atañó al colombiano para dirigir la lidia, quien realizó algunos pases artísiticos, sin embargo desempeñó la última suerte con miedo, y a los cinco intentos y un aviso por fin logró la muerte del animal.
En el segundo turno Ricardo de Santiago, enfrentó su suerte con “Sibarita”, realizando un segundo tercio emocionante para los presentes colocando grandes pares de banderillas; el potosino brindó una faena que emocionó en los tendidos, conectó de gran manera con el público en cada pase. Al momento de tirarse a matar el joven mostró su inexperiencia y conforme lo intentaba, el novillo le daba volteretas, al grado de salir desmayado del ruedo; por lo que lo imposibilitó matar a la res y Hurtado–el jefe de lidia- tuvo que sustituir a su compañero para matar, a pesar de los intentos realizados, se tocaron los 3 avisos para el colombiano y el astado se regresó vivo a corrales.
Esta situación desató polémica entre los presentes, ya que hubo una confusión por el número de avisos dados por la autoridad para el diestro potosino, pues a él se le tocaron 2 hasta que se presentó el impedimento para continuar con su turno, así que Camilo, al salir a sustituirlo se le reanudaron los avisos, dado que el artículo 71 apartado VI del reglamento de la Plaza México aclara esta situación.
El francés en su turno, a pesar del esfuerzo realizado en su actuación no logro entender la embestida de su novillo, ni atrapar a la afición en ningún momento.
Para el cuarto novillo de la tarde, salió por la puerta de toriles un cornidelantero, el cuál correspondería para Ibelles quien realizó una serie de naturales que llamaron la atención del público. Concluyó su actuación con una media estocada, que a pesar de perforar pulmón, fue efectiva para que el toro doblara.
Nuevamente los últimos dos novillos fueron lidiados por los mexicanos, y a pesar de que los dos demostraron un gran esfuerzo y valor, ante dos animales con fuerza, no destacaron en sus faenas ni en sus estocadas, por lo que los dos se despidieron únicamente entre aplausos.
En la segunda novillada de “Soñadores de gloria”, se notaron las ganas y el talento de los jóvenes, aunque no fue suficiente para sobresalir en esta tarde, fue claro que el valor es importante al estar en el ruedo, aunque el esfuerzo y entrenamiento son elementos claves para destacar en la fiesta de los toros, sin embargo aún hay mucho camino que recorrer para estos jóvenes novilleros.








